Ecuador 2030: Turismo sostenible e incluyente para el desarrollo social y el crecimiento económico

Logros de la política turística sostenible: Experiencias exitosas en el Ecuador 2

El turismo sostenible y desarrollo urbano como política post-catástrofe. 3

Visión de futuro para el Ecuador: El turismo en el Ecuador y los pilares de desarrollo turístico  4

Ciudades inclusivas. 5

La Conectividad para el desarrollo turístico. 5

Turismo para la integración económica de las personas en condiciones de vulnerabilidad  5

Gobernanza  y descentralización.. 6

La relación bilateral Ecuador – China como una ruta para alcanzar el desarrollo turístico  6

Conclusiones y cierre: la importancia de invertir en el Ecuador al 2030. 7

Referencias. 9

 

 

Logros de la política turística sostenible: Experiencias exitosas en el Ecuador

 

Los logros de la política turística sostenible en el Ecuador son visibles: tenemos uno de los países con mayor diversidad a nivel global y una joya para la Humanidad que son las Islas Galápagos. Nuestro país es reconocido a nivel internacional por el estado de conservación de nuestros ecosistemas y hemos sido reconocidos como destino líder con premios internacionales al turismo verde desde el 2013 hasta la actualidad.  Este, es un reconocimiento al uso óptimo de los recursos ambientales, los cuales son un elemento fundamental para el Turismo, puesto que toman en cuenta la resiliencia ecosistémica y contribuyen a la conservación del Patrimonio Natural y Cultural del Ecuador. Como resultado de esto, en 2015 se recibieron 1’543.091 visitantes en el país, con un gasto promedio de US$1.084(e): el turismo receptor generó el ingreso de US$1.691 millones a la economía Ecuatoriana[1] a partir del potencial de atracción de estos recursos naturales.

 

El turismo es una forma de encadenamiento productivo que aglutina varios servicios, de diferentes sectores, en una proporción fija. Esto se da debido a que los turistas no pueden sustituir los servicios de transporte, por servicios de comida por ejemplo, o los servicios de alojamiento por otro tipo de servicios. Por esta razón, dentro de la Economía, el turismo tiene una variedad de impactos económicos positivos, es así que a través del turismo y su efecto multiplicador, las ventas, las ganancias, la generación de empleo, la producción de impuestos y los ingresos por turismo[2]  generan distribución de riqueza en el territorio. Como resultado, hemos logrado casi duplicar la representatividad del gasto del turismo receptor, alcanzando el 1.7% del PIB durante el primer semestre de 2015[3] y la importancia del turismo receptor en relación con la exportación de bienes del país alcanzó el 10.4% durante el primer semestre de 2016[4], adicionalmente la importancia del turismo fue del 70% en relación con la exportación de servicios durante el mismo periodo[5].

 

Las políticas de distribución de la riqueza de la Revolución Ciudadana son el fundamento para la construcción de la planificación turística, queremos territorios en los que todas las personas tengan igualdad de oportunidades y puedan alcanzar el Buen Vivir a partir del desarrollo ordenado del turismo, puesto que a través de la política pública nacional, establecida en el Plan Nacional de Desarrollo (PND), se espera que la participación del turismo para el 2030 sea del 40% de la exportación de servicios de alto valor agregado[6].

 

Como parte de los reconocimientos que ha recibido el Ecuador a su diversidad biológica, base fundamental para el desarrollo del turismo, se encuentran  el reconocimiento de la Unesco al declarar como “Patrimonio Natural de la Humanidad” a la Reserva Marina y al Parque Nacional Galápagos, así como al Parque Nacional Sangay; es importante destacar también que dentro de estos reconocimientos, se han declarado territorios del Sistema Natural de Áreas Protegidas como parte de la reserva de la vida global, es decir, con la categoría de “Reservas de la Biósfera” en Galápagos, Yasuní, Sumaco, Podocarpus-El Condor y El Cajas[7]. Adicionalmente, las Áreas Naturales Protegidas (ANP) constituyen el elemento fundamental del atractivo del destino Ecuador, demostrado a través de la dependencia fuerte de las operaciones turísticas al acceso a las ANP; de las cuales, el 89% ofrece servicios de alimentos y bebidas, el 51% servicios de alojamiento[8], la misma oferta turística que genera alrededor de 4445 plazas de empleo[9].

 

El Buen Vivir a partir del turismo permite dar respuesta a las necesidades de desarrollo local a través de la descentralización y la democratización del acceso, tanto al servicio como a las oportunidades de empleo[10] en el sector; adicionalmente, el acceso al tiempo de ocio y turismo es un factor fundamental para catalizar la autoestima, incrementar la productividad y el comportamiento proactivo de las personas[11]: como efecto, la generación de 451 066 plazas de empleo únicamente en los sectores de alimentos y bebidas; demuestra el potencial que el Ecuador tiene para vivir enteramente de esta actividad y utilizar esta actividad productiva como un catalizador para el cambio cultural de la población y la mejora de la calidad de vida a través de su efecto multiplicador.

 

El turismo sostenible y desarrollo urbano como política post-catástrofe.

 

La catástrofe acontecida el 16 de abril de 2016 enlutó a la Nación. Perdimos a seres queridos y al momento estamos levantándonos de la tragedia, no con la celeridad que quisiéramos, pero sí con pasos firmes hacia la planificación turística de Manabí y Esmeraldas.

El sector turístico fue el más afectado en esta catástrofe, el 33% de la planta turística de Manabí y Esmeraldas tiene afectaciones parciales mientras que el 19% de la planta turística sufrió de colapso total[12]. En estas condiciones, el sector turístico se ve seriamente afectado dado que el alojamiento es el centro de la operación turística en estos destinos, que se han desarrollado de manera empírica: Es aquí donde tenemos un reto y una gran oportunidad. El diseño de destinos turísticos planificados, que planteen sostenibilidad en el mediano y largo plazo, así como el desarrollo de ciudades resilientes que den paso a la aplicación de los principios de sostenibilidad en áreas urbanas, en los que la naturaleza y la urbe puedan coexistir en equilibrio. Esto es lo que queremos para Muisne, Pedernales, Jama, Canoa, San Vicente, Bahía, Manta, Chone  Portoviejo y todas las poblaciones afectadas por el terremoto que tienen vocación turistica: Queremos ver florecer el turismo en estas regiones a partir de sus particularidades, las mismas que serán la característica diferenciadora que nos permitirá superar las desventajas creadas por la devaluación de otras monedas de circulación en América Latina.

 

Todas las personas que llegan al Ecuador se enamoran de nuestro país, no importa su origen: el efecto es el mismo. Los paisajes cargados de belleza gracias a la diversidad biológica nos abren las puertas de nuevas actividades en la Zona de Reconstrucción, queremos que las ciudades florezcan y expandan la naturaleza que les rodea, diseñando ciudades ecológicas, con materiales que tengan pertinencia territorial, cultural y ambiental, procurando siempre el bienestar de la población: el diseño de ciudades verdes nos permite mitigar los efectos del cambio climático en la población[13] [14]. Las personas encuentran la armonía en la naturaleza, esa que nos es arrebatada por el crecimiento desordenado y caótico, que ahora, tenemos la oportunidad de replantear a través del Plan Integral de Desarrollo Turístico, que nos permitirá, de la mano de los Gobiernos Autónomos Descentralizados (GAD) la construcción adecuada y ordenada de infraestructura y facilidades turísticas para consolidar la vocación turística de estos territorios y devolver la vida al turismo en estas ciudades; porque a Manabí y Esmeraldas, lo levantamos todos.

Visión de futuro para el Ecuador: El turismo en el Ecuador y los pilares de desarrollo turístico

 

El diseño de una ciudad para las personas es mandatorio. Los tomadores de decisiones debemos entender que las ciudades que diseñamos, son “ecosistemas humanos” donde la vida de las personas se desarrolla y donde debe estar anclado el cambio de mentalidad para lograr que en las presentes y futuras generaciones se desarrolle un sentimiento de vinculación con las personas que nos rodean. Debemos recuperar el sentimiento de vecindad y de construcción colectiva de las ciudades. Habitat III nos ha dado esta plataforma para reafirmar nuestro compromiso hacia el diseño y construcción de ciudades inteligentes, ecológicas, en donde se pueda respirar aire puro y sean las relaciones entre las personas las que dominen el paisaje: la convivencia y la armonía entre la ciudad y la persona y desde el turismo, podemos SER HUMANOS y hacer ciudades más humanas.

 

Ciudades inclusivas

 

Se ha llegado a un acuerdo global: el crecimiento de las ciudades y la experiencia que ofrecen a los visitantes deben ser inclusivas, estas experiencias deben inspirar a quienes permanecen en la ciudad, sean pocas horas o varios meses, deben saber que se encuentran en una ciudad segura y accesible para todas las personas. Esto es lo que se denomina como Wise Growth (crecimiento sabio) y que tiene como resultado Smart cities (ciudades inteligentes).  El turismo inclusivo es, específicamente, la inclusión social a partir de la implementación del “Diseño Universal” en las facilidades e infraestructura turística, así como en la provisión del servicio, todo esto en cada una de sus etapas y considerando todo el ciclo de política pública[15].

 

La Conectividad para el desarrollo turístico

 

Pensamos en el turismo, como un articulador de los territorios para promover la conectividad, en la costa tenemos la Ruta del Spondylus como eje articulador, en la sierra es la Avenida de los Volcanes y en la Amazonía es la Troncal Amazónica, cada uno de estos corredores viales constituye una oportunidad para que los visitantes puedan conocer nuestra diversidad y disfrutar de los cambios de paisaje que se producen y apreciar las diferencias en el clima. Estos son la carta de presentación del Ecuador, por lo tanto nos encontramos trabajando para mejorar su imagen y cambiar la cultura de las personas que habitan en estas áreas, no sólo nos enfocamos en el ordenamiento territorial y el trabajo con el GAD, sino en cambiar la mentalidad con la que las y los ecuatorianos nos vemos a nosotros mismos y en como mantenemos nuestros espacios de convivencia.

 

El Ecuador ha visto una oportunidad en el desarrollo del turismo marítimo, como también ha decidido reforzar la regeneración de la Ruta del Spondylus, acciones que forman parte de todos los esfuerzos que estamos realizando post terremoto y que comenzaron con el acuerdo ministerial celebrado el 5 de octubre para declarar como zonas de interés turístico al perfil costero del Ecuador y a la Ruta del Spondylus.

Turismo para la integración económica de las personas en condiciones de vulnerabilidad

La fuerza del mercado y la concentración en oligopolios proveen incentivos para la explotación en el corto plazo y tiene influencia en las percepciones sobre las ganancias y pérdidas asociadas con la sobre-explotación de los recursos naturales; es aquí deber de las instituciones responder a las fuerzas de mercado para orientar de manera adecuada la integración económica de los actores de la Economía Popular y Solidaria y de las personas en condiciones de vulnerabilidad a las actividades económicas en condiciones de dignidad[16]

 

Los emprendimientos turísticos tienen cadenas de valor complejas para poder cumplir con los requerimientos de los visitantes de acuerdo con su segmento de pertenencia; así, el turismo representa una amplia gama de oportunidades para la provisión de productos, bienes y servicios que permiten la formación de la oferta turística en un destino[17]. Al momento, el encadenamiento productivo del sector turístico en el Ecuador es débil[18] debido a la alta concentración de los servicios en oligopolios dentro del sector, por lo tanto es necesario reforzar la distribución de beneficios en el sector para cumplir con la aplicación de los principios de sostenibilidad.

Gobernanza  y descentralización

 

La Gobernanza turística supone un avance en el proceso de toma de decisiones colectivas y sobre todo establece un rol activo para los diversos actores sociales que conforman la cadena del turismo.

 

Esta decisión responde a que en 76 municipios descentralizados se encontraba la mayoría de la planta turística del país (96%). Con la Constitución de Montecristi, se presenta un mecanismo de responsabilidad compartida y delegada para los GAD, con la finalidad de otorgar un rol protagónico para que las políticas turísticas nacionales sean aplicadas con pertinencia territorial en función de la identidad local y reforzar la caracterización diferenciada de cada uno de los destinos.

 

La relación bilateral Ecuador – China como una ruta para alcanzar el desarrollo turístico

 

Con esta breve introducción me gustaría aprovechar el foro para conversar sobre la excelente relación bilateral que mantenemos con China, así como enunciar algunos desafíos que enfrenta la región latinoamericana y el Ecuador. Al momento, China es uno de nuestros mayores socios comerciales, su apoyo en materia económica, financiera y técnica ha sido vital en los últimos años y ahora más que nunca la presencia de la cooperación Chino-Ecuatoriana en el país es fundamental y visible con los procesos de reconstrucción y reactivación productiva del país, posterior a la catástrofe del 16 A. El apoyo de las misiones chinas es palpable en la construcción de escuelas del Siglo 21, hospitales, donaciones humanitarias, apoyo técnico en la dotación de infraestructura básica y de servicios y una infinidad de proyectos adicionales que están transformando la Matriz Productiva y Energética de nuestro país. Particularmente en el tema turístico, podemos mencionar que mantenemos una balanza turística muy positiva; las visitas de ciudadanos chinos al territorio nacional ha tenido una evolución interesante en los últimos seis años, pasando de 6879 en el 2010 a 18215 en el año 2015, un crecimiento del 161%. Esto demuestra la importancia que tiene el mercado Chino para la industria turística de nuestro país y además refuerza y fortalece la creación de un vuelo comercial directo, entre Ecuador y China, para fomentar las relaciones económicas, comerciales y turísticas, ampliando nuestra conectividad aérea, reduciendo tiempos y costos.

 

Además de la conectividad, existen algunos desafíos futuros que debemos discutir tanto a nivel bilateral como a nivel regional. Todos los procesos de diversificación y mejora que estamos emprendiendo como país plantean dos desafíos fundamentales a la estructura productiva del Ecuador. El sector primario – concretamente, la agricultura y la minería –, aunque beneficioso a corto plazo, ha afectado a la productividad nacional y regional. Al mismo tiempo, los países centrados en los sectores de baja sofisticación (como el nuestro) hemos sido incapaces de alcanzar en nuestras exportaciones el nivel de complejidad que permite incrementar valor agregado. Es preciso mejorar el desempeño de las infraestructuras para fomentar el cambio estructural y reforzar la integración de la región. Por ejemplo, en América Latina, el 57% de las exportaciones consiste en productos perecederos o intensivos en logística, el triple de la media de los países miembros de la Organización para la Cooperacion y el Desarrollo Economico OCDE. Los elevados costos de transporte limitan considerablemente la integración regional, reduciendo el comercio intrarregional a un 27%, frente al 63% de la Unión Europa y al 52% de Asia. Necesitamos mejores carreteras, ferrocarriles, puertos, aeropuertos y otras infraestructuras logísticas clave. No obstante, es preciso mencionar que el Ecuador ha realizado intensivos esfuerzos por mejorar la conectividad del país y la tecnificación de nuestras terminales portuarias y aeroportuarias, aunque reconocemos que todavía tenemos un largo camino por recorrer, sobre todo para potenciar al turismo como motor de desarrollo, particularmente en la dotación de servicios básicos en muchos de nuestros pueblos costeros y comunidades rurales. El turismo es la gran alternativa de diversificación y reactivación productiva, ya que es una industria de exportación no tradicional que genera alto valor agregado y dinamiza otras cadenas de valor productivas, así como genera un alto impacto en el desarrollo y la disminución de la pobreza. Por ende, es importante reducir estas brechas existentes y el apoyo de China ha sido y sigue siendo fundamental en la consecución de estos objetivos.

 

Es fundamental para la relación Ecuador-China, el intercambio de experiencias y recursos que nos permitan establecer un flujo de conocimientos, Ecuador, con su gran diversidad biológica y cultural puede aportar con modos de desarrollo incluyentes para la distribución equitativa de la riqueza; mientras que China, con una economía de alto valor agregado y tecnologías, aporta con el conocimiento en esta materia. Los recursos invaluables de la naturaleza del Ecuador, son su respaldo para sostener esta estrecha relación económica y propiciar el crecimiento del capital de inversión a través del efecto multiplicador del turismo tanto en la escala local como en la escala global.

 

 

Conclusiones y cierre: la importancia de invertir en el Ecuador al 2030

 

 

Para finalizar la intervención, quisiera enfatizar en el proceso de reconstrucción y reactivación productiva del turismo desde una óptica de turismo sostenible y desarrollo urbano como política post catástrofe. Hoy, el Ecuador está reconstruyendo territorios que trabajan para convertirse en ciudades policéntricas, con espacios pensados para crear nodos de generación de satisfactores de bienes y servicios de manera local, dejando poco a poco factores de dependencia externa.

 

Dentro de los próximos 15 años, las ciudades albergarán más del 80% de la población mundial y por ende, debemos trabajar en brindar alternativas sostenibles a través de células de producción y distribución de bienes y servicios que se beneficien en lo común, siendo el turismo uno de los pilares fundamentales para catalizar este proceso y porque no, el turismo urbano y resiliente como eje de la reactivación productiva en un país, que como podrán apreciar durante estos días, lo tiene todo para ser Potencia Turística.

 

Hoy, las ciudades comienzan a trabajar bajo una visión sistémica, saben que los espacios públicos son vitales para lograr interconectar a la comunidad desde una perspectiva de inclusión más profunda. Son los hábitats colectivos donde pueden llevarse a cabo no sólo actividades turísticas, cívicas, deportivas, artísticas, entre otras, sino que son nodos donde la comunidad dialoga la construcción de alternativas de producción de bienes y servicios locales, capaces de fortalecer la resiliencia en una comunidad y en el ejercicio de una actitud autogestora, que permita la creación de espacios comunitarios que trabajan por el bien común desde las necesidades locales.

 

Por esta razón el Ecuador ya se adelanta a la nueva agenda de HABITAT que será discutida por el Mundo en nuestro país. Estamos incorporando en nuestra planificación pública, de manera interinstitucional y participativa, los nuevos conceptos en movilidad para el turismo, planteamos ciudades más inclusivas, priorizando una movilidad inteligente e integradora, que considere con prioridad a los discapacitados y personas con movilidad reducida; pensando como punto focal de la política pública los impactos del transporte sobre la salud y el estilo de vida sedentaria.

 

Para los países en desarrollo como el Ecuador, la inversión extranjera es una manera de crear capacidad productiva, no sólo para el sector turístico, sino para todos los sectores y bienes que se encuentran dentro del encadenamiento productivo[19]. Los incentivos fiscales que se han previsto en la Zona de Reconstrucción son una muestra clara del compromiso del gobierno ecuatoriano para la atracción de inversión extranjera, es así como la Ley de Solidaridad establece que las nuevas inversiones productivas en el sector turístico se encuentran exoneradas del pago del Impuesto a la Renta durante los próximos diez años en Manabí y Esmeraldas desde el primer año que se generen ingresos atribuibles a la nueva inversión.

 

Otra muestra clara del compromiso del gobierno ecuatoriano con sus mandantes y con la atracción a la inversión extranjera es la Ley de incentivos para las Asociaciones Público-Privadas y la Inversión Extranjera, la cual garantiza los derechos de los grupos sociales, pueblos y nacionalidades así como la utilización del componente nacional, la transferencia tecnológica y la contratación del talento humano ecuatoriano[20]. Las Alianzas Público Privadas constituyen un modelo de gestión vital para lograr el Ecuador que queremos: Ecuador Potencia Turística.

 

 

 

Referencias

Ardahaey, F. (2011). Economic Impacts of Tourism Industry. International Journal of Business and Management, 6(8).

Ayala, F. (2015). Ciudades sustentables, ciudades sostenibles. Ciudad de México: La Cuadra Provoca Ciudad AC.

City of Amsterdam. (2009). Amsterdam in 2020: sustainable oportunities, sustainable future. Amsterdam : Environmental and Building Department.

Flacso Ecuador. (2016). Aportes de la sociedad civil a la construcción de la nueva agenda urbana: camino a HABITAT III. Quito: Centro de Investigación de Políticas Públicas y Territorios.

Gill, S.; Handley, J.; Ennos, A. y Pauleit, S. (2007) Adapting cities for climate change: The role of the green infraestructure. Built Environment, 33(1)

Ministerio del Ambiente (2015).  Valoración Económica del Aporte del Sistema Nacional de Áreas Protegidas a la Nueva Matriz Productiva del Ecuador: Sector Turismo. Quito – Ecuador

Ministerio del Ambiente (2015).  Valoración Económica del Aporte del Sistema Nacional de Áreas Protegidas a la Nueva Matriz Productiva del Ecuador: Sector Turismo. Quito – Ecuador

Oldekop, J., Bebbington, A. J., Hennermann, K., McMorrow, J., Springate, D. A., Torres, B.,  Preziosi, R. F. (2013). Evaluating the effects of common-pool resource institutions and market forces on species richness and forest cover in Ecuadorian indigenous Kichwa communities. Conservation Letters, 6(2), 107-115. doi: 10.1111/j.1755-263X.2012.00297.x

Registro Oficial 652. (2015). Suplemento. LEY ORGÁNICA DE INCENTIVOS PARA ASOCIACIONES PÚBLICO-PRIVADAS Y LA INVERSIÓN EXTRANJERA. Asamblea Nacional del Ecuador. 18 de diciembre de 2015

Vanriel, W. (2013). Strategies to develop effective linkages between tourism and other economic sectors. Expert Meeting on TOURISM’S CONTRIBUTION TO SUSTAINABLE DEVELOPMENT. UNCTAD

Vicepresidencia de la República del Ecuador. (2015). Análisis de la Cadena del Turismo. Comisión Económica para América Latina y el Caribe CEPAL. Autor: Álvaro Calderón – División de Desarrollo Productivo y Empresarial (DDPE). Formato elaborado por: Secretaría Técnica del Comité Interinstitucional para el Cambio de la Matriz Productiva

 

 

[1] Informe de Rendición de Cuentas. Ministerio de Turismo. 2015

[2] (Ardahaey, 2011)

[3] Fuente: Peso del consumo turístico receptor en el PIB. Banco Central del Ecuador / Actualizado a Octubre de 2016.

[4] Fuente: Porcentaje del consumo turístico receptor / exportación de bienes. Banco Central del Ecuador / Actualizado a Octubre de 2016.

[5] Fuente: Porcentaje del consume turístico receptor / exportación de servicios. Banco Central del Ecuador / Actualizado a Octubre de 2016

[6] Senplades, 2013. Plan Nacional de Desarrollo / Plan Nacional para el Buen Vivir 2013-2017

[7] Documento de Proyecto “Ecuador Potencia Turística” CUP: 165100000.0000.378291 2015

[8] Ministerio del Ambiente, 2015

[9] Ídem

[10] Senplades. SF. http://www.planificacion.gob.ec/buen-vivir-tambien-se-refleja-en-desarrollo-del-turismo/

[11] Ricaurte, 2015. El turismo del Buen Vivir. El Universo.

[12] Coordinación General de Estadísticas, Ministerio de Turismo. 2016

[13] Gill et al. 2007

[14] UNEP, UN-HABITAT. 2009

[15] Rains, S. sf.

[16] Oldekop et al. 2013

[17] Vanriel, 2013

[18] Vicepresidencia, 2015

[19] Vanriel, 2013

[20] R.O. 652

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El turismo de naturaleza como una herramienta para la erradicación de la pobreza

La sostenibilidad constituye un marco de trabajo para el turismo a partir de la política pública (Saarinen, 2015) y para su implementación: el turismo debe considerar el uso adecuado a los recursos naturales sin alterar sus procesos ecológicos esenciales y aportar a la conservación de dichos recursos y la biodiversidad que alberga el área donde se desarrolla la actividad ya que estos son la base del desarrollo turístico (OMT, 2004); respetar la autenticidad sociocultural de las comunidades en los territorios que se desarrolle esta actividad, con el fin de conservar su cultura, arquitectura y tradiciones; así como garantizar la viabilidad de las actividades económicas en el largo plazo con beneficios socioeconómicos para todos los agentes involucrados de una manera equitativa.

Ecuador es un país de importancia global en función de su biodiversidad. La región Amazónica del Ecuador tiene una capacidad ecosistémica amplia en términos de endemismo y diversidad de especies por metro cuadrado; de esta manera, se pueden albergar más de 200 especies diferentes de mamíferos en esta región geográfica que representa el 48% del territorio total del país, con un valor particular en términos de patrimonio natural pues estas especies representan el 44% de la diversidad total de mamíferos en todo el país (Bass et al., 2010). Este antecedente ofrece una arista firme para la comprensión de la vocación natural del Ecuador hacia el turismo de naturaleza, entendido como una actividad con un potencial muy elevado para propiciar el desarrollo social y el crecimiento económico en las poblaciones rurales económicamente deprimidas, en donde los derechos constitucionales no son garantizados y las condiciones de vida son precarias (Fries et al., 2006; Wunder, 1999). En este sentido, el turismo sostenible en ámbitos de naturaleza se convierte en una herramienta en el territorio para promover la erradicación de la pobreza, especialmente en zonas donde la riqueza biológica y cultural se mantienen como el centro de la operación turística y se encuentran reconocidos a través de la asignación de la categoría de Reserva de la Biósfera con su respectiva zonificación (Park & Yoon, 2011).

Sin embargo, es necesario reconocer el sentido “modernizador” que tiene el turismo en relación con la introducción de un modo de producción que es estrictamente dependiente de estructuras de inversión extranjera – o que requiere de ingentes cantidades de inversión tanto en infraestructura como en capacitación para alcanzar estándares competitivos (Mintur, 2015a)  – que en cierta medida constituyen una amenaza directa a la contribución del turismo como una fuente de ingresos para las comunidades locales, en la medida en que los réditos y ganancias en muchas ocasiones salen de las comunidades locales o las personas que ocupan las plazas generadas por la actividad no tienen vínculo con las comunidades (Stronza, 2007). Uno de los argumentos fundamentales para sostener esta afirmación es que, generalmente, los estándares sobre los cuales se trabaja para el diseño de productos son dictaminados por el norte hegemónico a través de las corporaciones transnacionales (Scheyvens, 2011) que generalmente mantienen operaciones más grandes y por lo tanto tienen la capacidad de establecer tendencias de consumo en el mercado global que es donde precisamente se asienta el nicho de mercado del turismo de aventura (Vatn et al., 2011). En este punto, es necesaria la comprensión del rol del estructuralismo como instrumento para el entendimiento de la sociedad y como punto de partida para generar un factor para determinar el éxito de la actividad turística en relación con la reducción de las inequidades, puesto que estas inequidades estructurales son parte de la reproducción de un crecimiento económico desigual tanto en la escala local como nacional (Hughes, 2004).

La inversión pública en el Ecuador en temas relacionados tanto con la infraestructura turística como en la implementación de actividades y la distribución de beneficios es una prioridad para el gobierno del Ecuador, esto a partir de la implementación del Plan de Competitividad Turística en 1999 que aparece como uno de los primeros esfuerzos para ordenar la actividad (Prieto, 2011).  A pesar de esta voluntad de implementación del turismo como una actividad principal, el crecimiento del sector en el país es empírico y espontáneo, las empresas turísticas tienen que encontrar de manera independiente y sin apoyo consistente por parte de las políticas gubernamentales los nichos de mercado, tanto en el segmento receptivo como en el segmento interno. La ausencia de políticas públicas que establezca un ordenamiento del sector ha dado paso a la consolidación de monopolios que en la mayoría de los casos no generan réditos importantes para las economías locales (Oldekop et al., 2013).

Este fenómeno sirve como evidencia para la constatación del efecto directo de las políticas públicas estatales, el marco normativo establecido por el Estado y la orientación del mercado, así como la industria para la elección de actividades productivas entre los actores rurales, quienes directamente vinculados al uso y aprovechamiento de los recursos naturales, tienden a adoptar mecanismos de integración económica al mercado que suplan sus necesidades inmediatas y puedan entrar en su dinámica de producción económica de subsistencia; en el caso de las nacionalidades indígenas agrupadas en las comunidades rurales a la sociedad occidental, en primera instancia, y a través del reconocimiento jurídico ante el Estado como asociaciones de producción agrícola, propiciando de esta manera el crecimiento desordenado de los asentamientos humanos así como la expansión de la frontera agropecuaria sin planificación o zonificación que tiene como consecuencia directa la deforestación y degradación ambiental de recursos que otrora, serían áreas de aprovechamiento turístico permitan sobrellevar la asimilación socio-cultural (Oldekop et al., 2013).

Distribución de beneficios

El turismo, como actividad económica, es caracterizado – al igual que otras actividades económicas –  por las inequidades estructurales políticas y económicas, tanto de manera interna como externa, en relación con los mercados; el ecoturismo tiene, en este sentido, como objeto la distribución equitativa de beneficios a partir de la generación de rentas de manera tal que habilite a una comunidad, a través del fomento de sus capacidades, para la reducción y erradicación de la pobreza (Cater, 2010; Senplades, 2013).

En América Latina, el turismo es visto como parte de una estrategia para el desarrollo local sostenible; sin embargo, persisten las inequidades propias del sistema capitalista, impidiendo que los beneficios económicos alcancen directamente a las personas en mayor necesidad (Beahm, 2011). Con este fin es necesaria la participación directa y representativa de las poblaciones en donde se efectúan las operaciones turísticas o que están relacionadas con la operación turística; de manera que la comunidad pueda influenciar el proceso de toma de decisiones y garantizar una distribución equitativa de beneficios entre todos los actores de la operación turística (Park & Yoon, 2011).

El manejo adaptativo en la administración de los recursos naturales y económicos en las comunidades que forman parte de un sistema de interacción entre la naturaleza y personas que dependen de ella, debe tomar en cuenta adicionalmente las limitaciones que imponen los prejuicios culturales, tanto como las limitaciones en cuanto a capacidades técnicas que pueden dificultar la integración de los miembros de determinada comunidad a los beneficios (administrativos) que conlleva la operación turística (Oldekop et al., 2013). En este sentido, la administración y manejo adaptativo del sistema socio-económico y político cultural, fomenta la participación de los actores locales en las fases iniciales de desarrollo de las actividades turísticas; de manera que, a través de un proceso de generación de conocimiento, se identifiquen las trabas principales que pueden aparecer tanto para la operación turística y la implementación de estándares de calidad occidentales, como para la distribución de beneficios y la permeación de réditos económicos entre los miembros de la comunidad o los intereses sectorizados que pudiesen existir a través de figuras como los cacicazgos (McAreavey & McDonagh, 2011).

La vinculación de la cultura como una forma de cohesión social para la generación de experiencias que son la base del turismo sostenible, por lo tanto es particularmente importante para los grupos de atención prioritaria así como para la población vulnerable, el desarrollo de mecanismos que permitan su participación tanto en las actividades de manera directa como en la distribución de beneficios y réditos producto de la actividad turística, la cual es considerada una oportunidad de integración económica en condiciones de dignidad para estas poblaciones (Leijzer, 2009; UN-DESA, 2009; UNESCO, 2009). Este es un factor especialmente importante para las comunidades indígenas, quienes a través de la cooperación internacional implementan espacios de alojamiento de turismo comunitario para complementar sus ingresos que corresponden a la dinámica recurrente en la Amazonía con base en una economía de subsistencia, ganadería y lavado de oro; las actividades turísticas que realizan son visitas a las comunidades, narración de leyendas, interpretación de plantas medicinales, navegación en canoas por meandros, interpretación shamánica, demostración de técnicas artesanales de lavado de oro y participación en rituales festivos como danza, canciones con instrumentos musicales tradicionales y toma de guayusa (Azebedo, 2008).

La Ilustración 1 permite visualizar la importancia de determinar cómo la función de proximidad o lejanía a un área protegida influye en la rentabilidad económica de una inversión en una actividad económica alternativa, como por ejemplo el turismo. En este caso, es importante considerar el valor agregado que los servicios ambientales y una actividad del sector terciario tiene por sobre la función de aprovechamiento tradicional de los recursos naturales. Así, la elaboración y venta de artesanías es un componente importante que complementa y, en ocasiones es en sí mismo el atractivo, de muchas comunidades indígenas en las áreas rurales, incrementando la importancia de la distribución de beneficios dentro de la comunidad vinculada a la administración del recurso natural (Elliot, Roe, & Walpole, 2010).

 

Ilustración 1 Función de rentabilidad económica según la función de proximidad a un área protegida

Rentabilidad de la actividad turística en función de la lejanía o cercanía a un área protegida

Fuente: (Elliot et al., 2010) con modificaciones.

Paralelamente, la interacción de los turistas con el entorno natural es un componente clave de las experiencias de turismo de aventura. Los turistas de aventura son atraídos a las áreas que   ofrecen   belleza   escénica,   formaciones   naturales   únicas   y   oportunidades   de experimentar actividades  en  ambientes  silvestres  de difícil  acceso.  La mayoría de las actividades de aventura dependen del ambiente para proveer los recursos naturales para llevar a cabo la actividad. Además del entorno natural que proporciona los recursos para realizar las actividades de aventura, el entorno natural crea la sensación de lejanía, pristinidad y aislamiento para que los turistas puedan escapar espiritualmente de su entorno tradicional (Williams & Soutar, 2005); adicionalmente, la percepción de seguridad en la naturaleza que proporciona el entorno natural es una motivación adicional para la elección de entornos de naturaleza y el deseo de inmersión en entornos naturales (Hurtado, 2015).

 

El conservacionismo hipócrita o, tú conserva yo consumo

Uno de los principales problemas de las corrientes ideológicas para el posicionamiento de la conservación han caído en la retórica discursiva de la derecha recalcitrante: resulta, que al momento, los derechosos banqueros dueños de los oligopolios que manejan el sistema económico del Ecuador, son ahora, defensores del planeta.

Vaya ironía.

Bajo el lema de la construcción de una fortuna en el contexto del libre mercado, libre de impuestos, mercadófilo, basado en la producción en masa, de cadenas esclavizantes y opresoras para grupos humanos históricamente discriminados, y sobre los cuales, puestos las botas del poder, han logrado amasar fortunas intensas y exorbitantes se dicen ahora ser parte del pueblo, compañeros de causa y defensores de esa Naturaleza a la cuál ni si quiera reconocen un centavo (ni directamente, mucho menos pagando impuestos) de todo el beneficio, aprovechamiento y ganancias que les ha proporcionado.

Son estos afortunados, suertudos, genios del capital, quienes ahora, desde sus 4×4 subsidiados con gasolina pagada por el Estado (recibiendo más de 10 veces dinero, como beneficio directo del Estado, en subsidio de lo que recibe un/a beneficiari@ del bono de desarrollo humano) flamean las banderas del ecologismo, y sin ni siquiera conocer lo que es movilizarse en bicicleta reduciendo emisiones.

Es necesario que como ciudadanía se exija a todos estos heraldos del capital, la retribución de las externalidades: un resarcimiento a la sociedad de los costos ambientales y sociales que tantas ganancias les permiten acumular durante su “libre” ejercicio de empresarios. No existe manera en la que estas personas hayan llegado a acumular tal cantidad de riqueza sin haber arrebatado la oportunidad de desarrollo a las masas. Tanto es así, que las cadenas multinacionales de ropa explotan a jóvenes, niñ@s y familias enteras para generar costos mínimos de producción; venden la ropa a precios (moderados y a veces irrisorios en Europa, exagerados en Ecuador) para amasar fortunas a partir de establecer tendencias de consumo. Pero son apenas los dos centavos iniciales en la producción, los que fueron a alimentar a las jóvenes y niñas que trabajan en sus textileras y maquilas en países que no protegen a las personas, sino a las ganancias. Como resultado, 46 millones de personas viven en el mundo como esclavos en esta posmodernidad inhumana.

Esta realidad se repite en todas y cada una de las industrias de producción a escala a nivel global. Es una práctica común de la producción capitalista.

Este contexto llama a la reflexión: la conservación de la Naturaleza es un compromiso diario, son en realidad las elecciones diarias que hacemos como consumidores (y modos de producción de quienes tienen propiedad sobre los medios) las que reflejan nuestro deseo por cambiar los modos de producción de las corporaciones. Elige al productor responsable, consume local, castiga a los productores que contaminan el ambiente dejando sus productos en la percha.

Un comportamiento diferente únicamente resulta ser hipócrita, y no nos diferencia de la politiquería corrupta y clientelar que dice “defender la Naturaleza” porque es lo que nos preocupa o “esta de moda”.